Los filtros se fabrican con tecnología de polvo. Con diferentes granulometrías, de acero inoxidable o bronce, se compactan más o menos en un molde en función de la porosidad requerida. Las partículas se sueldan entre ellos mediante sinterización, un procedimiento en el que la temperatura y la presión se elevan durante un periodo determinado en una atmósfera controlada.
El producto resultante es extremadamente rígido y fácil de trabajar (corte, soldadura, mecanizado, etc.), sin ningún soporte adicional, como la chapa perforada, por ejemplo.
Se necesitan diferentes datos para establecer las características de su producto y determinar el precio:
- Material,
- Acero inoxidable Aisi 316 L (estándar), 304L
- Monel o Inconel
- Superaleación tipo Hastelloy
- Bronce
- Porosidad, a partir de 0,2 µ en acero inoxidable y 0,7 µ en bronce
- Superficie de filtración
- Dimensiones del producto acabado
Contamos con certificación ISO 9001 y ofrecemos productos que satisfacen las exigencias de las normas vigentes. Es la garantía de contar con un producto de calidad constante, con todos los certificados exigidos: dimensional, material, alimentario, etc.





Tiene una eficacia de filtración de 0,2 µ a 270 µ, distribuida uniformemente en todo el filtro. El complejo recorrido del fluido garantiza una filtración profunda.
La estructura y los materiales utilizados garantizan una buena resistencia a las altas temperaturas, a la presión y a las agresiones químicas (acero inoxidable).
Estos filtros tienen una larga vida útil y pueden reutilizarse tras un lavado a contracorriente.